Entonces, corrió lejos para que se olvidaran del error.
Nadie entendió porque, de un momento para otro, lo primero que hizo fue reflexionar, aunque siempre se mantenía del otro lado de la ruta.
Nunca cruzaba, y a veces era de suponer que solo lo hacia para, seguir en la concentración pseudo autista, un poco en este mundo, y otro poco en el propio.
Ya no hay diferencia, casi ni distinguía la verdad de la mentira. Era sencillo, no hay mucho que describir. Era muy simple estaba del otro lado del camino, un poco triste, un poco feliz., y a veces lo mas parecido a lo humano eran sus gritos, sus gritos eran lo mas parecido a la gente. Un poco de soledad, un poco de compañía.
Le confundía de manera terrible lo que quería, pero sabia de manera terrible lo que debía
Es que estaba como inconciente, pero era muy común y corriente..
Era la engañosa verdad, de una vida irreal.
Es como el mismo reconocimiento de verse lejos.
Como perder una moneda y no saberlo.
Era sencillo, siempre estaba del otro lado de esa ruta.
Una vez en un ataque de conciencia, o de inconciencia desde mi parecer, quiso cruzar, ese camino que nos separaba, pero ¿Qué pensaría para hacerlo?
A veces la vida tenía tanto sentido, que se confundía o decepcionaba.
Era simple, aun seguía de su lado. Nunca hablamos, no hubo oportunidad para hacerlo. Nunca se me ocurriría hablarle, para recibir de respuesta el silencio…..no tenia sentido, pero seguía de ese lado.
De todos modos, ya entendía que el camino nos separaba…pero ¿Por qué no cruzaba?
A veces parecía persona, de todas formas mucho no lo era. Quizás le gustaba su lado.
Había que mirar de reojo para entender de qué se trataba, no tenia sentido mirarle la herida pseudo autista.
Disfrutaba de su silencio, pero cuando se parecía a la gente ya dejaba de disfrutar.
Cuando en una oportunidad quiso cruzar la ruta, sin explicación, sin necesidad, casi observándonos, se notaba su duda en la intención.
No querría hacerlo a menos que algo importante este de este lado. No tenia sentido ya que de este lado no había nada para que valga la pena cruzar…desde mi parecer.
Como tampoco había algo importante de su lado para que yo quisiera cruzar.
Yo ni siquiera lo dudaba, era certero que no lo haría.
En esa posición de egoísta, de la cual se veía que solo tomaba de este mundo algo y volvía al propio para digerirlo.
En una oportunidad, así de simple sin explicación quiso cruzar.., sin necesidad.
En ataque de estupidez casi lo intenta.
Casi observándonos, corrió lejos, para que se olvidaran del error, y no volvió.
Simon Ruani.
viernes, 31 de julio de 2009
sábado, 11 de julio de 2009
REFLEXIONES Y CERTEZAS.
Solo pienso…., yo opino, que la certeza de estar vivos solo puede ser vivir.
Solo pienso…., yo opino, que lo único que sabemos es que estamos vivos.
Sin certeza…., yo opino, que pensamos por estar vivos.
Sin certeza me imagino que opino con ganas de no errar.
Si, entonces nadie sabe cuando empezó la vida.
Solo pienso…., yo opino, que somos infinitos.
Con certeza me imagino que nadie sabe cuando termina el vivir.
Sin saber que es profesar me arriesgo a opinar
Que nadie sabe cuando acaba, lo que no se, cuando se dio a iniciar.
¡Que menos sabe el que profesa el fin de la vida!
Si lo eterno no esta entre segmentos.
¡Que menos sabe el que profesa el fin de la vida!
Si no entienden de morir.
Que certeza más errada nacer para vivir, y decir que la vida tiene fin.
Buscando las certezas, para saber de lo durable, me encontré en el error,
De que tan eternos podemos ser?
No hay certeza de comienzo, no hay certeza de final.
No hay certeza del error, de ser la eternidad.
Simon Ruani.
Solo pienso…., yo opino, que lo único que sabemos es que estamos vivos.
Sin certeza…., yo opino, que pensamos por estar vivos.
Sin certeza me imagino que opino con ganas de no errar.
Si, entonces nadie sabe cuando empezó la vida.
Solo pienso…., yo opino, que somos infinitos.
Con certeza me imagino que nadie sabe cuando termina el vivir.
Sin saber que es profesar me arriesgo a opinar
Que nadie sabe cuando acaba, lo que no se, cuando se dio a iniciar.
¡Que menos sabe el que profesa el fin de la vida!
Si lo eterno no esta entre segmentos.
¡Que menos sabe el que profesa el fin de la vida!
Si no entienden de morir.
Que certeza más errada nacer para vivir, y decir que la vida tiene fin.
Buscando las certezas, para saber de lo durable, me encontré en el error,
De que tan eternos podemos ser?
No hay certeza de comienzo, no hay certeza de final.
No hay certeza del error, de ser la eternidad.
Simon Ruani.
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