Y si pasó mucho tiempo después de la última creación. Eso ya no puede ser problema de los demás, que quieren la carroña de los desechos de la imaginación ajena.
Son como ladrones, como los hermanos del plagio y de las mejores prácticas impostoras del mismo amor disfrazado de desconfianza y obsesión. Casi imposible de explicar lo toxico que es un renglón demás en una hoja. Con demasiadas denuncias.
No…Ya hace tiempo que el cadáver esta en el armario pero este no se descompone más.
Es el mismo cadáver, con la misma pestilencia y el mismo color, es el difunto que yo provoque, y aun no se descompone como quisieran mis deseos que fuera.
Primero fue un deseo, después se transformo en la mejor idea merecedora de una estrategia para ser ejecutada previamente siendo plan.
Plan luego acción.
Luego impulso, emoción, ansiedad, luego odio, arrepentimiento, trastornos, pesadillas.
Parálisis y asfixia.
Y todo eso respetando ese orden, porque fue en ese orden que empezaron a fabricarse difuntos pestilentes. No puede hacerse de otra manera.
Es que tendrán que entender los carroñeros que no hay otra forma de crear cadáveres.
¡Y que lo aprendan de una vez!
Algunos ya se descompusieron, otros aun están en proceso, otros agusanados, y otros cadáveres que quizás tiene mejor resistencia, quedando casi embalsamados.
Yo creo oler lo rancio de la creación más inmunda de los hombres.
¿No intentaste disimular perfumar tus difuntos?, o mejor que nadie lo sepa.
Lo muerto es muerto, y con todo lo que eso conlleva, incluso la putrefacción.
¿Que tanto se perfecciono el homicida?, ¿que hay recetas para meter difuntos al armario también?
De todos maneras, ya casi uno se acostumbra a lo hedores de sus propias basuras. ¿No es así?
¿O es acaso que la gente pretende vivir parasitando de las desgracias ajenas, y de los logros de los carroñeros?
Y también dejamos cosas en el tintero para decir alguna vez con vergüenza. Pero resulta que la vida se va y esas cosas son las más importantes para decir.
A veces es mejor creer que nos olvidamos, de esa manera los cadáveres cesan su emanación de aromas.
Que inteligente es ser incoherente.
Que fuerte, ya casi estoy sintiendo como se regocijan los gusanos en el brazo izquierdo de una de mis mejores creaciones, ya casi los escucho deleitarse de eso que yo intencionalmente o quizás no, pude crear.
Es que todavía no evolucionamos lo suficiente para que los humanos seamos “marcas” y dejemos de una vez de ser “razas”.
Ahora entra agua por el armario, afuera sigue lloviendo, y yo ya me escondí lo suficiente para que de una vez exista privacidad en mis mejores aniquilaciones o asesinatos.
Que feliz me siento, el agua casi logra disimular la peste.
Pero que ilusión mas grande encontrar un terreno amplio para enterrar estos…creo que….casi….aproximadamente 5 o 6 muertos.
Ya estoy apunto de vivir la mejor implosión, me duelen las costillas y no me molesta decirte que los muertos seguirán en el mismo armario. Donde, aunque suene morboso, me escondo para reflexionar sobre mis suciedades…y las tuyas también, no te sientas inmune.
Pero incluso en este armario surgen las cosas más puras, las ideas más nobles y los recuerdos más sanos. Aunque no lo creas en ese armario, comparten espacio lo podrido y lo nuevo.
Y aunque no pienses ni siquiera en intentar entrar, te confieso que de antemano, encontraras en algún rincón decente o por lo menos higiénico, donde te postraras en ese espacio, y sin mover sentirás loe hedores más reales de todos. Pues aunque no te guste todo eso lo creaste vos.
Es la perfecta factoría de putrefacción… Ya lo sabes solo que yo ahora lo escribo.
Aunque no te guste y no quieras creerme, todos esos muertos pueden haber sido tus victimas.
Pero por suerte el armario esta cerrado, solo para tu conocimiento, y gracias a que solo se abre para vos.
Que ingeniosa la alquimia.
Quiero conciliarte el sueño y ya me llegaran mis futuros, me suicidaran.
Quiero conciliar mi sueño, me aburrieron las leyendas.
Ya me toco la migraña provocada por los falsos inventores de la seriedad, y la información implícitamente explicita.
Y creen que pienso que censuraron lo que no quieren ver las mentes inocentes.
Ya es otra cosa que empieza a pudrirse.., ¡que glorioso!, cualquiera puede predecir el futuro si se lo propone.
No importa que pienses o que tan bienaventurado te creas para los santos, no te olvides que también me puedo pudrir en tu armario.
Pero solo lo sabemos vos y yo. No te asustes.
Y para finalizar Mozart esta meciendo mi cama, rogando que pueda conciliar lo que necesito.
Simon Ruani.
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Todos llevamos muertos sobre nuestras espaldas, o los escondemos en nuestros armarios, por eso detesto la hipocresía de los carroñeros.
ResponderEliminarBesos
amigo... como siempre un excelente uso de la metáfora, así funcionamos..pero quiero seguir sintiendo q estamos vivos
ResponderEliminarsi...si...puede ser...no me surgio algo mas positivo es cierto!
ResponderEliminaruna ves mas te pasaste amigo... exelente.grisel
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